La sequía se llevó 720 mil toneladas de trigo en Santa Fe

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Ambientes muy secos, vientos, altos registros térmicos, conjuntamente con las precipitaciones, aceleraron e interrumpieron el llenado de grano, en un porcentaje medio de los cultivares. Pero, ante dicha situación se sumaron más lotes al proceso de cosecha que promedia el 5% en distintos departamentos del área. Los primeros rindes no pasan de los 9 qq/ha., el valor que tiene el servicio de cosecha, el que no supera ese rinde no trilla.

En una primera estimación se proyectó una disminución de 13 a 14 qq/ha en el rinde promedio del área de estudio del sistema de estimaciones agrícolas de la Bolsa de Comercio de Santa Fe , en comparación al obtenido la campaña pasada que fue de 34,25 qq/ha. Lo que representaría una disminución aproximada de 720.000 toneladas, en una superficie sembrada que llegó a las 348 mil hectáreas en el centro norte provincial.

Para la entidad, “las lluvias se concretaron, los nuevos escenarios climáticos interrumpieron el período seco que afectó y condicionó la campaña de trigo, pero serían de muy baja incidencia en la recuperación de los cultivares, dado que en un bajo porcentaje se encontraban en etapa de inicio de llenado de grano, y no llegarían a capitalizar los mm de agua caídos”.

Un 60 % de los trigales continuaron en estado regular y regular a malo. No presentando inconvenientes en el aspecto sanitario, hasta el momento, pero concretándose cambios en el destino, según zonas de los diferentes departamentos del área de estudio. Tales como: confección de rollos para reserva, picado para consumo animal, particularmente en el área mixta (agrícola-ganadera) y aplicaciones de desecantes, interrumpiendo así el ciclo, destinándose dicho lote a otro cultivo.

Un 40 %, con buen desarrollo en los diferentes predios, buen estado sanitario, en el área de estudio. Aquí se concentraron, casi en su totalidad, las variedades de ciclos largos y más del 60 %, los de ciclos intermedios.

Un 30 %, en estado regular. Después de una buena germinación y emergencia, con el transcurso de las semanas, ante la decreciente disponibilidad de agua útil, evidenciaron síntomas de déficit hídrico, observándose lotes no uniformes, en particular, los sembrados en la segunda etapa, con trigos de ciclos intermedios y cortos.

El restante 30 %, se halló en estado malo, con inconvenientes en los stands de plantas por unidad de superficie, coloración pálida, con sectores amarillentos en su área foliar, ante la ausencia de precipitaciones, poco desarrollo de estructura de planta, no uniformes y sectores con posiciones topográficas medias a bajas o ciertas limitantes en la aptitud de los suelos.

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