El Índice FADA de marzo indica que el 62,5% de la renta agrícola se va en impuestos, 6% más que diciembre de 2025. Esto significa que, de cada $100 de renta que genera una hectárea agrícola, $62,5 se destinan a impuestos nacionales, provinciales y municipales. Asi lo indica el informe de marzo de la (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina) FADA.
En soja, el Estado participa con el 61,6% de la renta, en maíz el indicador alcanza el 56,8%. En girasol, el porcentaje trepa al 80,3%, pero en el trigo llega 104,4%.
El trigo es el cultivo más afectado. La suba de costos, impulsada por el aumento de la urea y el combustible, reduce la rentabilidad y eleva el peso de los impuestos.
El dato más crítico lo tiene el cereal, el cual llega al 104,4%. “Esto significa que la carga impositiva es mayor a la renta generada, es decir que el resultado económico no alcanza siquiera para cubrir el pago de los impuestos”.
Así el cereal queda como inviable frente a la nueva campaña, una situación particularmente delicada, y condicionada por el aumento de costos y la dependencia del cultivo a insumos clave.
Mientras el promedio nacional es de 62,5%, Córdoba registra un 60,2%, Buenos Aires 60,4%, Santa Fe 57%, La Pampa 60,4%, Entre Ríos 67,6% y San Luis 55,7%.
El trabajo señala que “El aumento del Índice es una combinación de 2 cosas: la suba de los costos de producción, que hace achicar la renta agrícola, y la actualización de impuestos provinciales y tasas municipales, que hace que haya más pesos a pagar por cada hectárea”. Así, cuando la renta se achica, los impuestos representan una porción más importante.


