La cosecha de soja tardía finalizó en el centro norte de la provincia de Santa Fe a ritmo lento y condicionada las últimas dos semanas, particularmente en los departamentos del norte por los 4 contextos ambientales adversos como, la inestabilidad climática, los altos porcentajes de humedad ambiente y las precipitaciones ocurridas que afectaron los estados de los pisos de las parcelas y el ingreso a las mismas.
Por lo que el ciclo de la oleaginosa finalizó una semana más tarde, que la campaña anterior. La trilla de la soja de segunda, campaña 2024/2025. Con una superficie sembrada de 594.000 ha, una superficie cosechada de 593.150 hectáreas, un rendimiento promedio de 31,5 quintales por hectárea y una producción final de 1.868.600 toneladas. Así lo destaca un informe de la Bolsa de Comercio de la provincia de Santa Fe.
La Superficie no cosechada, afectada por diferentes condiciones climáticas fue de 850 hectáreas y el rendimiento promedio en el centro norte provincial fue de 31,5 quintales por hectárea, durante la campaña 2024/2025 se contempló “escenarios climáticos favorables en el inicio del ciclo de la soja tardía, que se manifestó en las etapas fenológicas iniciales”; “a finales de diciembre de 2024 y enero de 2025, pero los cultivares atravesaron un período de déficit hídrico y estrés térmico, que afectó el desarrollo vegetativo”; a posteriori se manifestó la ocurrencia de precipitaciones con regularidad y distribución geográfica heterogénea.
De esta forma, «mejoraron la disponibilidad de agua útil de los perfiles, que influyeron en la recuperación y el desarrollo de la oleaginosa, según las distintas áreas; situaciones que se reflejaron en los resultados finales obtenidos” con una producción final de 1.868.600 toneladas y en todo el centro norte, se logró un rendimiento promedio de 31,5 quintales por hectárea y una producción final de 1.868.600 toneladas, con un promedio superior en 5,0 quintales por hectárea al de la campaña anterior y con 427.682 toneladas más, recolectadas.

