Algodón: por la sequía el oro blanco ya perdió 7 mil hectáreas en Santa Fe

Compartir:

Los lotes más perjudicados fueron los de la parte norte de los departamentos General Obligado y Vera, donde las pérdidas se incrementaron durante el mes de febrero y alcanzaron situaciones irreversibles el 95 al 100 % de ellos. El estado de los algodonales es muy variable, a nivel general, debido a las precipitaciones erráticas ocurridas en cada zona desde mediados del ciclo hasta la fecha.

La Bolsa de Comercio de Santa Fe señaló que en la zona noreste de la provincia con 14 mil hectáreas sembradas en los  departamentos General Obligado y Vera hay casi  tres mil hectáreas en estado irreversible, plantas deterioradas sin pimpollos y con hojas secas. Algunos lotes se habilitaron para animales pese a su escasa digestibilidad pero frente al apremio de no tener reservas por la sequía son válidos, pero en su mayoría irán a destrucción total.

En el noroeste provincial en departamento 9 de Julio, pese a que la zona recibió chaparrones escalonados y se sembró un mes más tarde, hasta la fecha hay cuatro mil hectáreas en estado irreversible lo que implica la pérdida del 10% del área en esa región donde se sembraron 39 mil hectáreas de algodón.  

Los mayores daños ocurrieron en el número de cápsulas retenidas, la caída prematura de las hojas, escaso crecimiento y generación de distintas estructuras reproductivas. Además, se aceleró puntualmente el proceso de apertura de las cápsulas, por lo que, como medida agronómica se realizaron aplicaciones de reguladores de crecimiento con dosis completas, para la interrupción del desarrollo de las plantas y así, la posible retención, para su futura cosecha durante los próximos días.

En los lotes, donde se perdió toda la carga, como última opción, se los dejó a la espera de lluvias, para la posible generación de nuevas estructuras reproductivas, reiniciándose el ciclo, prolongándose su recolección hasta los meses de junio o julio, siempre que las condiciones climáticas lo posibiliten, con todo el riesgo que implicaría el manejo de la influencia del picudo algodonero.

Las precipitaciones ocurridas seguramente traerían reacciones muy diversas por parte de los cultivares, situación a monitorearse, evaluándose las distintas estrategias a seguir, por la complejidad del ciclo y campaña.

Anterior

Por la seca el maíz sufre otra merma de 2 millones de toneladas en su producción

Siguiente

La soja de la región núcleo ya perdió el 30% de su potencial productivo

Noticias Relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *