La industria avícola se consolida como uno de los motores productivos de la Argentina, actualmente, el sector genera empleo para 115.000 personas de forma directa e indirecta (80.000 en el sector de pollo y 35.000 en el de huevo). Asimismo, representa un pilar para el agro al consumir anualmente 5 millones de toneladas de maíz y 2,1 millones de toneladas del complejo soja.
Para este año 2026, la proyección de consumo se estima en niveles históricos: por encima de los 50 kg por habitante al año para carne de pollo y 430 huevos por habitante al año (equivalente a 28 kg).
Cabe destacar que, en términos económicos, el sector pollo facturó más de US$6.300 millones en 2025, mientras que el sector huevos superó los US$2.800 millones en el mismo período.
Tras haber superado con éxito dos brotes de Influenza Aviar en los últimos 12 meses gracias al trabajo conjunto con el SENASA, el país restituyó su estatus de libre de la enfermedad.
Con más de 100 destinos habilitados y exportaciones efectivas a más de 70 mercados durante 2025, Desde CEPA remarcaron la importancia de continuar gestionando la zonificación sanitaria con socios clave como China, la Unión Europea, Sudáfrica, Chile y Perú.
Para sostener un ritmo de crecimiento del 2% anual, la producción de pollos requiere la incorporación de 200 galpones de última generación por año, lo que demanda inversiones en infraestructura energética, conectividad eléctrica y mejoras en caminos rurales.
Entre los principales reclamos del sector se encuentran: La disminución y revisión de impuestos distorsivos a nivel nacional, provincial y municipal. la eliminación de las retenciones a la exportación de carne de pollo, hoy paga el 5%. La devolución del Saldo Técnico del IVA para lograr un esquema de «IVA Neutro». La reducción del IVA para el sector del huevo del 21% al 10,5%, equiparándolo con otros alimentos básicos de la canasta familiar.
